Por: Ing. José A. Franco S.
Introducción
La carga de un sistema de distribución
de energía eléctrica es la parte terminal del sistema que convierte la energía
eléctrica a otra forma de energía. Por ejemplo, un motor eléctrico convierte la
energía eléctrica en energía mecánica. Más aún, este concepto incluye a todos
los artefactos que requieren de energía eléctrica para funcionar o realizar un
trabajo. La suma de las intensidades o potencias de placa de todos los
artefactos de consumo dependientes del sistema de distribución de energía
eléctrica, o de una parte de él, constituyen su carga conectada (cc) y
representa la máxima demanda posible de una instalación.
La demanda eléctrica de un sistema es la intensidad de corriente, o potencia eléctrica, relativa a un intervalo de tiempo específico, que absorbe su carga para funcionar. Ese lapso se denomina intervalo de demanda, y su indicación es obligatoria a efecto de interpretar un determinado valor de demanda.
Evolución teórica de la demanda de energía
Los
métodos para establecer previsiones de la demanda de energía eléctrica son
numerosos, pero conceptualmente pueden agruparse en dos categorías.
En
los métodos analíticos se considera que la producción de energía está incluida
en la actividad económica general, y su evolución histórica puede evaluarse
como un factor de crecimiento que perdurará en la extrapolación de esta tendencia.
Otro método dentro de esta misma categoría relaciona la producción eléctrica
con la economía a través de un modelo econométrico que analiza indicadores y
factores de ambos campos. El modelo que la experiencia internacional ha
demostrado como más útil, consiste en establecer la correlación entre
incrementos anuales de la producción eléctrica y algún índice macro-económico
tal como el PBI.
La
segunda categoría de métodos es la "proyección directa", que puede
ampliar el conocimiento de la demanda a través de una encuesta que analice los
puntos esenciales del consumo y su posible evolución. Este método es aplicable
solamente en casos de prognosis a corto plazo, y su mayor utilidad consiste en
el desglose de las demandas en mensuales, diarias y hasta horarias del sistema
tratado.
Curva de Baja Demanda Eléctrica
Los intervalos de demanda, son típicamente de 15, 30 o 60 minutos. Los lapsos de 15 o 30 minutos se aplican comúnmente en facturación, selección de la capacidad de equipos, estudios de balanceo y transferencia de carga.
El intervalo de 60 minutos, permite construir “Perfiles de Carga Diarios” para el análisis de consumo de energía, determinar el rendimiento de dispositivos, y también para elaborar un completo plan de expansión del sistema de distribución de energía eléctrica. No obstante, en la selección de fusibles y el ajuste de protecciones también es importante conocer las demandas máximas instantáneas. La relevancia de la relación entre la magnitud de la demanda y el intervalo de medición correspondiente, puede entenderse mejor examinando la siguiente figura.
Aquí, la curva que representa el comportamiento de esta demanda hipotética durante todo el día tiene una forma continua, y está asociada a un grupo de “cargas”. En este sentido el valor de demanda máxima ocurre poco después de la hora 18, pero antes de las 18:15. Si se hubiera dispuesto un instrumento con intervalos de medición de 15 minutos, se registraría como máximo el 97% del valor real, a las 18:15. Por otra parte, en el caso que el instrumento midiera cada 30 minutos, el máximo registrado sería el 90% del valor real, a las 18:30. Finalmente, si el intervalo de medición hubiera sido de 1 hora, el valor registrado sería el 87% del máximo real, a la hora 18
En el análisis y la práctica de la política energética se suele suponer que la elasticidad de la demanda por energía eléctrica es pequeña y, por tanto, irrelevante, sin embargo no siempre se cumple esa política. Por una parte, casi todos los estudios de demanda muestran que el consumo de energía eléctrica responde a las variaciones de precio. Por otra, y más importante, en la mayoría de los sistemas eléctricos la oferta de electricidad de corto plazo es tal que cuando la energía es escasa pequeñas caídas del consumo pueden tener efectos drásticos en la probabilidad de déficit y el costo del abastecimiento eléctrico. Así, aunque la elasticidad de la demanda por energía eléctrica puede parecer pequeña si se la compara con la de otros bienes, en la práctica es grande para los órdenes de magnitud relevantes en el mercado eléctrico.
Importancia de las políticas de
uso racional y eficiente de la energía a nivel nacional.
El Uso Racional y Eficiente de
la Energía se ha convertido en política de Estado ya que hoy somos conscientes
de la importancia de generar un cambio cultural en todos los venezolanos y
venezolanas en la forma como usamos nuestros recursos. Este proceso nos permite
contribuir con el medio ambiente al reducir las emisiones de gases tóxicos y
controlar la huella ecológica, además del crecimiento de la demanda de
electricidad en nuestro país donde se ha incrementado la demanda en horas
pico entre 5 y 6% durante los últimos años. Esto equivale a la
construcción de parques de generación de más de 2.000 MW cada año. Con un uso
adecuado de los recursos energéticos podemos dirigir estas inversiones hacia
proyectos sociales de alto impacto en el Buen Vivir de nuestras comunidades, al
tiempo que contribuimos a mantener a la Madre Tierra.
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